24.9.07

Memoria

La pienso: su ojos de párpados grises, de pestañas corcoveantes y el jazz humeante saliéndose de entre sus dedos.

Todo muy adolescentemente cortázar.


Y ellos... ¿quiénes son?


No puedo, estoy ocupada.

Memoria

Extraño ser Grushenka. Hace mucho que no lo soy. Dos hámsters y un marido es demasiado.
1) Grushenka nunca pero nunca estaría codeándose con seres tan pequeñamente peludos.
2) ¿A Grushenka le salen bien los matrimonios? En todo caso, no sé si podría ser tan claramente feliz. Mínimamente, hay que expulsarla hacia un concubinato apasionado.

No sé si se entiende, pero esa sería la sensación.

17.7.07

clandestinamente

Vivo una especie de adolescencia clandestina. Sólo lo saben mi pareja y mi mejor amiga. Shhh.
Digo erróneamente adolescencia, porque en aquella etapa uno no tenía presiones de ningún tipo. Ahora, cada vez que pienso en algo dichosamente la zona lumbar se me retuerce y chas!, a la cama con una bolsa de agua caliente.
Hablando de los límites, el otro límite siempre es la automuerte.
Pero para llegar hasta allí, aún me falta mucho trecho. Por ejemplo: nunca dejaría huérfano a Pelucón, porque Adrián lo soltaría en el Parque Centenario adjudicándole una muerte injusta y temprana.
Por otro lado, tengo que aprender a vivir con mis masomenos.

13.7.07

renuncié, loco

Renuncié porque me la banco. Lo que me banco, en realidad, es no bancármela.
No voy a decir que ahora me dedico a la corrección y redacción de escritos. No lo voy a decir porque más que nada hoy estuve limpiando el piso y lavando ropa.




¡Hola Doña Rosa! ¡Cómo está usted?

relatividad del instante

Tanto en tan poco tiempo.

4.6.07

Mis deudas con la sociedad

de repente descubrirme a esta edad, perdiendo energía en cosas que debería tener resueltas desde los 15.

De repente, saber que tengo la misma edad de la gente que me cuidaba y sostenía cuando era una adolescente en problemas.



¡Recórcholis!
-¡Requeterata!- diría Saki

10 10 10 10 10

Resulta que se llega al techo. Lo que vislumbrábamos a lo lejos ahora está a nuestros pies. Ya no interesa cómo se llega hasta ahí, ahora se piensa en cómo se sigue, se sale, se escapa.

No es que el equilibrio sea una meseta, una meta o una felicidad definitiva. El equilibrio es un trampolín.

18.4.07

Peligran Papá Noel y los Reyes magos: angustia en la tierra mágica

Algunos prefieren tirar sus porquerías por sus propios medios, otros, prefieren no saber cómo te deshacés de sus inmundicias eléctricas. En este último caso, al cedértelas te dicen: "te las regalo".

13.4.07

Hay días, o retazos de ellos, que no puedo soportar más...


soportar.
(Del lat. supportāre).
1. tr. Sostener o llevar sobre sí una carga o peso.
2. tr. sufrir (‖ aguantar, tolerar).

Me parece hoy, que no hay lugar en el mundo para mí, ese sitio que todos buscamos, el que nos devolverá la paz del hogar y la calidez de espíritu.
Arrojada al frío fuego de la ciudad, entre álgidas y rutinarias tareas. Soportar. Soportar.
Ya no es posible.
Siento en mí una punta que se eleva por debajo de mi piel, y ya, ya está a punto de rasgarla.

un angelito y un demonito susurrándome al oído

No puedo vivir así.
Escuchando esas dos voces, dos campanas dentro mío.
Una dice: ¡Cierra!, mientras la otra grita: ¡Abre, abre!
Al fin y al cabo, se la pasan discutiendo, y yo entre ellas, sin saber qué hacer, sintiéndome muy apesadumbrada.

 
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