13.4.07

Hay días, o retazos de ellos, que no puedo soportar más...


soportar.
(Del lat. supportāre).
1. tr. Sostener o llevar sobre sí una carga o peso.
2. tr. sufrir (‖ aguantar, tolerar).

Me parece hoy, que no hay lugar en el mundo para mí, ese sitio que todos buscamos, el que nos devolverá la paz del hogar y la calidez de espíritu.
Arrojada al frío fuego de la ciudad, entre álgidas y rutinarias tareas. Soportar. Soportar.
Ya no es posible.
Siento en mí una punta que se eleva por debajo de mi piel, y ya, ya está a punto de rasgarla.

un angelito y un demonito susurrándome al oído

No puedo vivir así.
Escuchando esas dos voces, dos campanas dentro mío.
Una dice: ¡Cierra!, mientras la otra grita: ¡Abre, abre!
Al fin y al cabo, se la pasan discutiendo, y yo entre ellas, sin saber qué hacer, sintiéndome muy apesadumbrada.

el verbo

Luego de leer la descarga de Jon Sobrino, me quedo pensando en todo es un problema de lecturas distintas. Hay quienes leen queriendo aprender, transmitir, vivificar y vivificarse, y quienes leen para determinar cosas,vencer rivales, etc.

Hay tan poco lugar para la poesía en algunos casos.

abdul y mila

Prometí que nunca más iba a fumar un cigarrillo.
Y ahora, que estoy caida y pisoteada, me imagino el suave humo rozando mis labios. El calor en mis dedos, y las promesas rotas.

¡Hola! Les presento a mis propios demonios, tengan el gusto de conocerlos.

9.4.07

He

Todavía no logro integrarlo todo en mi sistema.
Descartar el verbo muerto, lo vacío, el sinsentido, las nuevas leyes mosaicas.
Descartar las facilitaciones ("Life for dummies"), los entuertos agresivos, las incomprensiones varias.
Sólo sé que cuanto más lejos, más sufro. Más me atacan mis propios demonios neuróticos. Vuelvo a ser aquella chica de 15 años que no podía convivir consigo misma.
¿A eso me reducen?

...........
Por otro lado, la samaritana. No la buena samaritana, la samaritana a secas. Con su cántaro, sus negaciones y sus "cambiemos de tema".
Mientras sus palabras le suben como una serpiente por las piernas, rumbo al cuello, para moderla.

...........

Por otro lado, ¿quién dijo que no me he trepado a ese árbol tantas veces como las que he caído de él? ¿Quién podría decir que no lo he llorado de parada, en las afueras?

ansiedades 3 pm

La cosa llega a tal grado que me pierdo. En las calles que circundan mi domicilio, en colectivos y en los pasillos del subterráneo. Voy con mi mochila abierta, para que me roben lo que es mío. Anonadada por tanto, no pudiendo ni pensar.
Viernes santo sin rezar ni una palabra, sumergida en el abismo de no saber quién soy y por qué tengo que caerme una y otra vez dentro de mí misma.
En el piso mismo encuentro la única seguridad.
Achurar el alma, el cuerpo y toda esta tonta fragilidad para poder luego, quién sabe, ponerme de pie.

16.3.07

aquí no se salva nadie

posibilidades:

una cantidad de personas ¿catástrofe o beneficios?
un pasaje bíblico
una suma de dinero (dólares, pesos, euros?)
una cantidad de días (48 años, 9 meses y 21 días)
número de veces que se ha realizado una acción

23.2.07

indulgencia

No puedo dejar de gruñir cuando gruño, ni de enojarme frente a cosas enojosas.
Embarcarme en pequeñas iras frente a lo sin remedio.
No puedo con mi genio.

Serenidad ante lo desesperante: nunca.
Paciencia en las esperas eternas: jamás.


Y así es como transcurren los días sobre este horizonte, y así
es como voy por mi rumbo sin demasiada paz.

Pero quién podrá decirme
que no aprendí lo equivocada que estoy siempre.

14.2.07

colectivo

Me agarré del asiento, era de uno, pero iban dos: un niño a upa.
En primer lugar, pensé que nadie llevaría a un infante en horas pico a un lugar muy lejano. Me quedé ahí, entonces, esperando el milagro.
Luego, observé que la madre era joven. Noté que estaba recién bañada, porque mi mano se humedecía al contacto de su cabeza. "Coqueta".

El niño sacó la mano por la ventana, entonces realmente la vi: no era más que una casi adolescente de unos 14 años. El que llevaba a upa era su hermanito, y la madre, que iba parada al lado mío, tenía cara de cansada. En el asiento de adelante, estaba otra hermanita, más chica aún.

Recién se bajaron en Once, y yo me quedé con la sensación de que nunca entiendo nada, y de que el mundo, siempre, siempre es muy distinto a como uno lo ve.

dreamcast

Tirás dos pelotitas para el mismo lado y la tercera para el lado contrario, entonces se equivoca y pierde.

Despistemos al oponente.

 
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