El impedimento es lanzarme sin temor al ridículo.
Decir: ¡es por allá! y no dejar entrar obstáculos a mi campo visual.
Es sabido que muchos impedimentos sólo están ahí si los ves.
18.8.06
my own clown
Grushenka lo dijo a las 2:19 p.m. 0 comentarios
16.8.06
calipso
entra el sol por la ventana,
posiblemente dentro de 10 días todo esté más que bien
Grushenka lo dijo a las 9:49 a.m. 0 comentarios
se busca arquitecto
me aterra no estar haciendo nada con mi vida.
A veces pienso: ¿y si ésto es soltar las riendas?
Luego de tales ideas, tengo ganas de hacer plop! y desaparecer de la faz de la tierra.
Quizás es mejor ser nada de golpe que el fino trabajo de constituirse nada paulatinamente.
Grushenka lo dijo a las 9:46 a.m. 0 comentarios
sobre la existencia del conjunto de números enteros (Z)
cansada de esta sensación:
de que siempre me falte 1/2 para el peso. Y cuando voy 0,75; algún suceso inesperado me tira al -2.
Grushenka lo dijo a las 9:41 a.m. 1 comentarios
sin caminar
Me duelen las manos.
Limpié tanto, que no sólo se resecaron, sino que se ajaron. Cuando doblo el dedo índice parece un cuero viejo, las huellas del tiempo que se marcaron para siempre en un zapato.
Grushenka lo dijo a las 9:40 a.m. 0 comentarios
días de sol
Ya no sé si puedo imaginarnos tirados en la cama o en el piso, tomando algo, riendo hasta la madrugada.
No conecta.
Grushenka lo dijo a las 9:39 a.m. 0 comentarios
9.8.06
rodillas húmedas
me caigo en la tristeza de esta tarde
quiero fumar, tomar café y mirar al gato.
Grushenka lo dijo a las 5:22 p.m. 3 comentarios
7.8.06
400
Basta, loco.
No te pienso rendir tributo.
Ansío la llegada de la legalidad y el descanso.
¡Mugroso!
Grushenka lo dijo a las 4:57 p.m. 1 comentarios
female
siempre que la percibo, la percibo tan contradictoria, tan ella. Tan el mundo es una bosta, pero qué lindo es el sol de la mañana y andar en bicicleta.
Adorablemente snob ¡y tan sin darse cuenta!
(O al menos, yo desearía que no fuese premeditado)
Grushenka lo dijo a las 4:54 p.m. 1 comentarios
3.7.06
el fin de la inocencia
A las sabinas no nos queda otra que el síndrome de Estocolmo.
Grushenka lo dijo a las 11:42 a.m. 1 comentarios